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FIBA 2026: Buenos Aires se convirtió en escenario del mundo

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FIBA 2026: Buenos Aires se convirtió en escenario del mundo

El Festival Internacional de Buenos Aires comenzó con “Dorian”, la última creación de Robert Wilson, y durante doce días llevará teatro, danza, performance y música a más de 40 espacios de la Ciudad.

Escena BA ·

Buenos Aires volvió a ponerse en modo festival. Desde este miércoles 9 de septiembre, la Ciudad es escenario de una nueva edición del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA), uno de los encuentros de artes escénicas más importantes de la región.

Durante doce días, hasta el 20 de septiembre, artistas y compañías de Argentina y otros 14 países van a ocupar teatros, centros culturales, museos, salas independientes y también espacios poco habituales para convertir distintos barrios porteños en parte de la programación.

La apertura internacional estuvo a cargo de “Dorian”, la obra dirigida por el reconocido creador estadounidense Robert Wilson, presentada en un Teatro Coliseo repleto. La producción, proveniente de Lituania y Alemania, parte de una relectura de El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, realizada por el dramaturgo Darryl Pinckney.

Una apertura a la altura del festival

Dorian es una propuesta profundamente visual. La luz, el movimiento, el sonido y la composición de cada escena tienen tanto peso como el texto.

La obra se presenta como un monodrama en lituano, con subtítulos, y está protagonizada por Dainius Svobonas y Mantas Zemleckas. La escenografía y el diseño de iluminación llevan también la firma de Wilson, una de las figuras fundamentales del teatro contemporáneo.

El resultado es una puesta que se acerca por momentos al cine y a las artes visuales: escenarios minimalistas, contrastes de luz, movimientos precisos y una estética que construye su propio universo alrededor de la belleza, la identidad, el deseo y el paso del tiempo.

La función inaugural tuvo lugar con el Coliseo lleno y marcó el comienzo de una edición que apuesta fuerte por la escena internacional.

Una ciudad entera como escenario

El verdadero alcance del FIBA, sin embargo, aparece cuando se mira más allá de una obra.

La edición 2026 reúne 17 proyectos internacionales, 29 nacionales, 8 Work in Progress y 15 actividades especiales, con artistas provenientes de países como Alemania, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, España, Francia, Lituania, Suiza y Uruguay.

Hay propuestas de teatro, danza, performance, música y artes interdisciplinarias. Y no todo sucede en los grandes teatros: el festival también llega a museos, clubes, casas, comercios, espacios independientes y sitios no convencionales.

Es justamente ahí donde FIBA adquiere otra dimensión: no se trata solamente de ir a ver una obra, sino de encontrarse con la cultura en distintos puntos de Buenos Aires.

Del mundo a los barrios porteños

Entre las propuestas internacionales que forman parte de esta edición aparecen “Contre-nature”, del coreógrafo francés Rachid Ouramdane; “Encantado”, de la brasileña Lia Rodrigues; “Língua”, de Vinicius Arneiro; “LETTERS”, coproducción entre Bolivia y Suiza; “KIN (Long): Proyecto Yeonhee I”, de la compañía surcoreana Liquid Sound; y “La Luna en el Amazonas”, de la colombiana Mapa Teatro.

La programación argentina también tiene un peso importante, con proyectos seleccionados a partir de una convocatoria que alcanzó un récord de 985 compañías postulantes.

Entre las propuestas nacionales aparecen Juego del tiempo, El trabajo, Amanuenses, Menos detalles, Chayka y En mitad de tanto fuego, entre muchas otras.

Doce días para mirar Buenos Aires de otra manera

FIBA tiene una característica que lo diferencia de otros festivales: durante unos días modifica la relación habitual entre la Ciudad y sus espacios culturales.

Una sala de teatro puede ser el punto de partida, pero el festival propone también recorrer barrios, descubrir artistas, entrar a espacios que quizás nunca habíamos visitado y encontrarse con lenguajes escénicos que llegan desde lugares muy diferentes.

Buenos Aires no solamente recibe al festival: forma parte de él.

Hasta el 20 de septiembre, la escena porteña vuelve a abrirse al mundo.

Y si algo deja claro esta edición de FIBA es que la cultura de una ciudad también se mide por su capacidad de hacer lugar a nuevas miradas, cruzar fronteras y convertir sus propios espacios en escenarios.